Mostrando entradas con la etiqueta RODILLA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RODILLA. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de junio de 2011

LUXACIÓN CONGÉNITA DE RÓTULA

La luxación de rótula o patelar es un proceso que encontramos frecuentemente en el perro y a veces en gatos. Consiste en un desplazamiento de la misma fuera de su localización natural, que sería centrada en el surco de la tróclea del femur.
Ésta puede ser congénita o secundaria a un traumatismo. En este caso nos vamos a fijar más en la congénita que es la que se observa de forma más frecuente.
La podemos clasificar según hacia donde se produce la luxación, en medial y lateral. Dentro de estas la más frecuente es la luxación hacia el lado medial (hacia dentro), que encontramos en la mayoría de las razas pequeñas y/o toy. Aunque también podemos observar la luxación lateral (hacia fuera) en estas razas, y sobre todo en razas grandes.
Como ya hemos visto, afecta más frecuentemente a perros toy, pequeños y medianos, pero existen razas de tamaño grande en las que cada vez se observa más, y también en gatos.

CAUSAS:

La causa de la luxación de rótula es normalmente una conformación anormal de algunas estructuras musculoesqueléticas de las extremidades posteriores (cabeza y cuello femorales, cuádriceps femoral, tróclea femoral, tendón rotuliano y cresta tibial) que dan lugar a deformaciones en las mismas, las cuales predisponen a la luxación. Normalmente el sistema flexor de la rodilla, cuadriceps, tendón rotuliano y cresta tibial no se encuentran completamente alineados, por lo que provoca tensión hacia uno de los lados, lo que, unido a que el surco de la troclea femoral, por el cual discurre la rótula, no es lo suficientemente profundo (incluso plano o convexo en ocasiones), provoca la luxación.
Existe la posibilidad de que haya un componente hereditario por lo que no se recomienda la cría con estos animales.

SINTOMATOLOGIA:

Los síntomas de la luxación rotuliana congénita suele comenzar con el desarrollo, no en el nacimiento, generalmente entre los 5-6 meses.
Se puede clasificar en cuatro grados en función de la gravedad:
  • Grado 1: En el que conseguinos desplazar la rótula manualmente, hacia el lado hacia el que se desplaza, pero vuelve a su sitio por si misma. Generalmente esta colocada en su sitio habitual, y puede salirse esporádicamente asociada a determinados movimientos. En este grado no se observa una sintomatología marcada, y presentan una actividad practicamente normal.
  • Grado 2: Conseguimos desplazar la rótula manuelamente de forma facil, y tenemos que volverla a colocar de nuevo. En estos casos, se luxa frecuentemente durante su actividad normal, por lo que podemos encontrar movimientos anormales de la extremidad afectada, y cojeras que pueden ser desde intermitentes a continuas. Generalmente, la luxación frecuente de la rótula puede ocasionar reacción de la zona osea del femur sobre la que se desplaza, llegando así a aparecer signos de osteoartrosis.
  • Grado 3: Donde la rótula permanece luxada de forma permanente y se observa una deformación moderada de la articulación de la rodilla, la cual, aunque permite caminar al animal, lo hace con una posición anomala de esta.
  • Grado 4: Donde la rodilla permanece luxada de forma permanente, observandose una deformación maraca de la rodilla, la cual no permite que el animal camine utilizando dicha extremidad.
Aunque la luxación de rótula siempre es bilateral (afecta a las dos rodillas), el grado del proceso en cada una de ellas no tiene por que ser el mismo. De hecho, la experiencia que tenemos en nuestro centro, es que en la mayoría de los casos, los animales presentan un mayor grado, y por tanto sintomatología más marcada, en una extremidad que en otra, aunque no siempre.

Se pueden identificar 4 tipos de pacientes con luxación rotuliana:
  1. Pacientes asintomáticos, los cuales suelen presentar un grado 1.
  2. Cachorros que presentan una carga anormal sobre las extremidades posteriores cuando comienzan a caminar. Estos suelen presentar grado 3-4.
  3. Jóvenes o adultos que presentan formas de caminar anormal, o esporádicamente anormales, y cuyos síntomas van empeorando. Generalmente presentan grado 2-3.
  4. Animales mayores con grado de luxación bajo, 1-2, que presentan una aparición aguda de síntomas marcados debido a lesiones en otros tejidos de la rodilla, como suele ser la rotura del ligamento cruzado anterior, por traumatismos, o empeoramiento del dolor por artrosis.
TRATAMIENTO:

En caso de existir sintomatología, tratamiento indicado de la luxación congénita de rótula, siempre es quirúrgico, con el fin de intentar mantener la rótula en su posición correcta. Este tratamiento puede realizarse mediante la reconstrucción de los tejidos blandos relacionados con la rodilla, o bien mediante remodelación osea, o bien, frecuentemente, uniendo ambas posibilidades. Para ello existen varias posibilidades, pero las técnicas más empleadas, al menos en nuestro centro, es la realización de trocleoplastia (surcoplastia, ampliación del surco troclear), y la transposición del punto de inserción del ligamento rotuliano para conseguir una mejor alineación del mismo, evitando tensiones.

Ademas, a este tratamiento, debemos sumar el tratamiento médico (terapia antiinflamatoria, y de condroprotección); tratamiento fisioterápico; e higiénico-dietético (dietas especificas para procesos articulares, cuidados de manejo). Para obtener un resultado más beneficioso, y acortar los tiempo de recuperación.

Existen 2 situaciones en las que es recomendable plantear la cirugía en animales asintomáticos, como son:
-Cachorros con ectopia patelar (grado 3-4), que aun no han comenzado con sintomatología. Donde sería recomendable una cirugía temprana (3-4 meses), para evitar una mayor deformación de la rodilla.
-Cachorros y animales jóvenes de razas grandes, ante el riego de aparición cambios osteoartrósicos en la tróclea.






Juan Ignacio Sedano Reyes
Responsable del área de traumatología

jueves, 24 de febrero de 2011

ROTURA DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

La ruptura del ligamento cruzado anterior en el perro es una de las causas principales de formación de artrosis en la rodilla. La ruptura puede ser total o parcial, lo que provoca una menor inestabilidad. La gravedad de formación de osteoartrosis en la rodilla es directamente proporcional al peso; asi como la debilidad del ligamento es directamente proporcional a la edad del animal, sobre todo en perros de pequeño tamaño.

La función del ligamento cruzado craneal es obligar a la articulacion de la rodilla a limitar la rotación interna y el desplazamiento craneal de la tibia en relacion al femur, y prevenir la hiperextensión. En muchas ocasiones el ligamento se daña cuando la rodilla se rota rápidamente con la articulación en 20-50 grados de flexión o cuando la articulación se hiperextiendo forzadamente.

En el 30-40% de los perros que tiene una ruptura de ligamento cruzado anterior, sufrirá la ruptura del ligamento opuesto dentro de los dos años.

El menisco medial puede dañarse de forma aguda en la lesión, pero se daña con más frecuencia debido a la inestabilidad provocada por la lesión en si.

Generalmente se observa luxación de rótula de forma concomitante con la la ruptura del ligamento cruzado, de hecho la inestabilidad provocada por la luxación de rótula y consiguiente estiramiento del ligamento lo hace mas predisponente a su ruptura.

La ruptura parcial se esta diagnosticando de forma más frecuente en los últimos tiempo en perros jovenes de patas rectas (labradores, mastines, etc.)

SIGNOS CLINICOS Y DIAGNOSTICO:

Generalmente se observa un dolor en el momento en el que se produce la lesión, en la zona de la rodilla, en algunos casos vuelven a utilizar el miembro varias semanas después, incluso se puede observar una mejoria durante algun tiempo, hasta que se observa una disminución repentina o gradual del uso del miembro, en este momento ya se presentan signos de osteoartrosis en la articulación y la disminución funcional es continua.

El diagnóstico se basa en la demostración del "movimiento de cajón" craneal mediante técnicas de palpación directas o indirectas. Dicha prueba debe realizarse bajo sedación, y debe probarse en flexión, ángulo de estación normal, y extensión. Con lesiones crónicas, donde los tejidos periarticulares se hacen fibróticos, o desgarros parciales, el movimento se cajón es mucho menos evidente y requiere un examen cuidadoso, incluso comparandolo con la otra extremidad.

La fibrosis de la cápsula articular y los tejidos adyacentes estabilizan la articulación, pero no lo suficiente como para impedir su deterioro; y suelen presentar un apoyo de la extremidad con la punta de los dedos. Además en la mayoría de los animales aparece una hinchazón en la zona medial de la articulación.

Las radiografías son de poco valor diagnóstico en este caso, aún así en ellas podemos observar:
-Osteofitos.
-Signos de almohadilla grasa.
-Cajón craneal.
-Avulsiones.

MODOS DE TERAPIA:

En algunas ocasiones, en animales de raza pequeña, se puede intentar una terapia conservadora a base de antiinflamatorios, condroproteccion, un protocolo de rehabilitación específico, y dieta de prescripción para procesos musculoesqueleticos. No obstante en la mayoría de las ocasiones no frenan la sistomatología, por lo que se recomienda la terapia quirúrgica unida a la anterior.

Las distintas técnicas quirúrgicas existentes para corregir la ruptura del ligamento cruzado anterior, tienen como objetivo eliminar en lo posible la inestabilidad de la rodilla y frenar la aparición de artrosis en la articulación (nunca eliminarla).



Existen distintas técnicas a realizar en función de varios aspectos como por ejemplo el peso del animal, si la ruptura es total o parcial, la cronicidad del proceso, la inestabilidad de la rodilla, etc.






Juan Ignacio Sedano Reyes
Responsable del área de traumatologia