







Seguro que a lo largo de nuestra vida, hemos escuchado numerosas afirmaciones acerca de la educación, alimentación, reproducción, higiene… de nuestros perros, y seguro que la mayoría de ellas no son ciertas o tienen poco de verdad. El objetivo de esta entrada es recoger algunas de ellas y explicar por qué no son recomendables para nuestros animales:
- Hay que restregar la nariz del perro en el pipí para que sepa por qué le riño: la memoria de un perro no dura más que unos minutos, todo lo que le digamos una vez transcurridos éstos, no servirá para nada. Sólo entenderá el castigo si se lo ponemos en el momento que esté haciéndolo.
Esto es extrapolable a todo aquello que encontramos en casa cuando el animal se queda solo: él no se acobarda porque sepa que ha hecho algo malo, sino porque asocia nuestra llegada al castigo y enfado, probablemente porque siempre que llegamos, lo recibe.
El aprendizaje de los animales es condicionado: ante un estímulo, tendrá una respuesta: si le reñimos cuando está haciendo pipí en casa, no lo hará más, y si lo premiamos cuando lo hace en la calle, lo seguirá haciendo en ella.
- “El calcio es bueno para el crecimiento y para enderezar las orejas”: el calcio administrado sólo no se absorbe prácticamente en el organismo, sino que se deposita en diferentes localizaciones; por ejemplo, en la línea de crecimiento de los huesos, que es donde más se necesita, con lo que ésta se cierra antes. Una dieta equilibrada aporta al animal todo el calcio que necesita y todo aporte externo sólo nos traerá problemas.
- “Es bueno que coman huesos, aceite de oliva, pan….”: los huesos pueden llegar a ser mortales para nuestro amigo: si se astillasen, podrían llegar a perforar cualquier parte de su aparato digestivo y si no se astillan y permanecen íntegros, pueden provocar obstrucciones. Tanto una perforación como una obstrucción pueden acabar con su vida, y la indicación en la mayoría de los casos es quirúrgica: hay que operar, bien para extraer el hueso, bien para cerrar algún tramo del aparato digestivo. El aceite de oliva y el pan son aportes extra de calorías para nuestro animal, no son necesarios siempre y cuando tenga una dieta sana y equilibrada.
- “La hembra debe tener al menos una camada / El macho debe montar al menos una vez en su vida”: no hay estudios que demuestren que eso sea cierto, es más, la esterilización es un tratamiento preventivo muy recomendable, que aumenta la esperanza y la calidad de vida de nuestros animales.
- “Sólo lo protejo durante el verano de los parásitos externos, porque el resto del año no hay”: esto no es del todo cierto, ya que también durante el invierno hay mosquitos, pulgas y garrapatas. Sí es cierto que hay una menos cantidad, pero la recomendación es siempre protegerlo durante todo el año.
-“No hace falta vacunar a los perros geriátricos”: no es cierto. Todos los animales son susceptibles de contraer cualquier enfermedad, sea cual sea su edad.
- “No lo desparasito porque él se purga”: el césped no acaba con los parásitos de nuestro animal, sino los tratamientos antiparasitarios. Además, el vómito recurrente puede provocar úlceras esofágicas, y por lo general cuando ellos “se purgan” es porque sienten algún tipo de molestia.
- “El lamido favorece la cicatrización”: todo lo contrario. La humedad en las heridas retrasa el proceso y además supone una constante inoculación de bacterias en las mismas, ya que la boca es una de las zonas con mayor cantidad de éstas.
- “Cuando tiene miedo, se queda más tranquilo si le hablo y acaricio”: al hablarle y acariciarle estamos fomentando ese miedo, ya que le estamos premiando por su comportamiento. Quitarle ese miedo es un proceso complicado, ya que es necesario distraer su atención de aquello que lo asusta y premiarlo por ello. Se recomienda para esto la ayuda de un especialista.
¡¡¡No dudes en consultarnos cualquier otra “leyenda urbana” acerca del cuidado de tu mascota!!!
Cristina Félez Esteban
Resposable Área Neurología
Con ésta entrada queremos dar a conocer a los propietarios la información que debe tener en cuenta para la realización de una intervención bajo anestesia general en nuestro centro:
-El animal deberá permanecer en ayuno de alimento al menos durante las 8 horas previas a la cirugía. En cachorros y razas pequeñas el periodo de ayuno será más reducido.-El ayuno de agua será suficiente con 2 horas de antelación.
-El ingreso de la mascota tendrá lugar a las 9 horas del día previsto de cirugía (salvo que el veterinario que lleve el caso le comunique otra hora).
-Será obligatorio la realización de un chequeo prequirúrgico que variará en función de la clasificación anestésica en la que se encuentre su animal. La función de dicho chequeo es la de minimizar, en la medida de lo posible, el riesgo anestésico, evaluando el estado del animal de forma previa al inicio del protocolo anestésico. Con ello podemos ajustar la elección del protocolo a dicho estado.
- Será obligatorio la lectura y firma conforme del consentimiento informado, donde se indica el procedimiento a realizar, y los riesgos que el mismo puede implicar, entre otros datos.
- El ingreso del animal a la hora anteriormente indicada no implica que la cirugía se realice de inmediato, ya que, en primer lugar, se deberá realizar el chequeo (salvo que se haya realizado anteriormente) e iniciar el protocolo, y en segundo lugar, el animal entrará en un orden de quirófano diseñado para ese día.
-Una vez terminada la cirugía y cuando comience la recuperación, nos pondremos en contacto con el propietario para comentar el resultado de la misma, y cuando pueden pasar a visitar/recoger al animal.
-La recogida tendrá lugar entre las 19 y las 21 horas del mismo día.
-Existe la posibilidad de ingresar animal en el centro durante el postoperatorio inmediato, sobre todo en animales con riesgo anestésico/quirúrgico elevado, donde se proporcionará al paciente el control necesario (vigilancia, analgesia,…).
-En caso de no quedar ingresado el animal, en el momento de la recogida se darán las pautas necesarias, y se deberá realizar una revisión antes de las 24h siguientes a la intervención.
-Durante las 24h del día se encuentra a su disposición un facultativo que podrá atenderle ante cualquier duda que aparezca sobre la recuperación de su mascota, pudiendo utilizar el teléfono de nuestro centro en horario de atención al publico, 955729775; o bien el teléfono de urgencias fuera de dicho horario, 630333127.
Sara Reyero Carpio
Responsable del área de anestesia
Definición:
Entendemos por hernia de disco la salida del material intervertebral (disco intervertebral) que hay entre dos vértebras, hacia el canal medular provocando la compresión de la médula contra la estructura ósea
Etiología (causa que lo produce):
Encontramos dos posibilidades:
--- -Salida progresiva del material: es más frecuente en animales geriátricos y ciertas razas (Teckel), donde hay una degeneración y calcificación de estos discos. Es frecuente que haya varios discos afectados y la aparición suele ser progresiva.
--- -Salida brusca del material: a causa de accidentes de tráfico, caídas, golpes…. Puede ocurrir a cualquier edad y a animales de cualquier raza, aunque sí encontramos una marcada predisposición por la conformación de su columna, en Teckel, Bulldog francés, Perro de aguas…. Suele ser un solo disco cuya salida, al ser aguda, provoca una marcada aparición de los síntomas.
Sintomatología:
Depende en gran medida de varios factores:
- Cantidad de material herniado.
- Fuerza con la que el material sale expulsado.
- Relación entre el diámetro de la médula y canal vertebral: hay zonas de la columna en las que hay mayor amplitud, por lo que puede acaparar más contenido del disco sin llegar a tener síntomas.
Cuando se trata de una salida progresiva, la clínica del animal suele limitarse a dolor: lloros, aullidos… y adopción de posturas para evitarlo. Podemos llegar a notar también cierta debilidad del tercio posterior.
Sin embargo, cuando estamos ante una salida brusca, aguda, la sintomatología también se agudiza, pudiendo llegar a encontrar un animal incapaz de levantar el tercio posterior, reacio a la manipulación y con mucho dolor.
Diagnóstico:
La única manera de llegar a un diagnóstico es la visualización de ese contenido en el canal vertebral, para ello contamos con:
- Radiografía simple: en ella podemos apreciar la calcificación del disco y la disminución del espacio intervertebral, pero eso no nos da un diagnóstico certero, aunque debe ser el primer paso, ya que nos aporta mucha información acerca de la localización, resulta además un método no invasivo para el animal y de menor coste económico.
- Radiografía de contraste o mielografía: esta técnica consiste en introducir un medio de contraste en el espacio del canal vertebral, de manera que si observamos una interrupción de ese contraste, podemos concluir q hay “algo” en el canal vertebral, lo que supondría un diagnóstico certero. El inconveniente principal de esta técnica es que se trata de un método invasivo, no exento de riesgos, ya que además también implica la anestesia del animal.
- Técnicas de diagnóstico por imagen avanzadas (resonancia magnética, tomografía axial computerizada-TAC): son los métodos por elección, ya que nos permite visualizar tanto el material extrusionado, como posibles hemorragias y el estado de la médula. Implican también la anestesia del animal, pero suponen un riesgo menor, siendo el tema económico el limitante más habitual.
Tratamiento:
Contamos con un tratamiento conservador y uno quirúrgico, cuya elección depende de distintos factores como son el tiempo transcurrido desde la aparición de los síntomas, la gravedad de los mismos, cantidad de material extrusionado…
- Tratamiento conservador: consiste en el reposo absoluto del animal, inmovilización idealmente y administración de antiinflamatorios para el control del dolor.
- Tratamiento quirúrgico: se pretende eliminar el contenido del material del canal medular
No existe una opción mejor que la otra, sólo la indicada para cada paciente
Pronóstico:
Es muy variable, en función de todos los parámetros citados anteriormente.
Cristina Félez Esteban.
Responsabla Área Neurología




Este animal, aunque esta de moda en la actualidad, lleva domesticado desde la antigüedad. Existen datos de hurones en compañía del hombre desde la antigua Roma, aunque eran utilizados para la caza, en la actualidad esta práctica esta totalmente prohibida y solo se pueden tener como animales de compañía.
Aunque se consideran animales exóticos son mascotas comparables al perro o al gato en cuanto comportamiento y cuidados en casa. Son animales muy juguetones, activos y bastantes cariñosos.
En casa se debe tener mucho cuidado con los huecos pequeños, ya que debido a su flexibilidad son capaces de meterse en espacios minúsculos, aunque parezca que no pueden, ya que tienen una columna vertebral capaz de girar 180º, también se debe tener mucha precaución con las ventanas y puertas abiertas ya que se nos pueden escapar sin darnos cuenta.
Estos animales son rechazamos por mucha personas debido, principalmente a que desprenden un fuerte olor. También tienen el inconveniente de que son animales bastante enfermizos.
Para disminuir el olor la castración es el único tratamiento efectivo y no la extirpación de las glándulas perineales, como en muchas ocasiones se piensa, ya que el olor proviene de las glándulas sebáceas que se distribuyen a lo largo de todo el cuerpo del hurón y las glándulas perineales solo las vacían en caso de miedo o estrés, como en el caso de los perros. Con la castración conseguimos disminuir las hormonas sexuales y por lo tanto que disminuya el olor corporal. Además de la castración podemos controlar el olor de nuestro hurón mediante baños con champús y desodorantes específicos de estos animales.
Otro punto importante a tener en cuenta es que los hurones presentan pocas glándulas sudoríparas por lo que sufren rapidamente shock térmico por altas temperaturas, por lo que se debe evitar zonas de mucho calor en la casa y llevarlos en el coche en las horas de más calor y no dejar nunca la jaula directamente al sol.
Desde el punto de vista alimenticio los hurones son carnívoros estrictos. Aunque existen en el mercado una amplia gama de alimentos para hurones de diferentes gamas, si no disponemos de ellas se pueden alimentar con comida para gatitos de alta calidad. Los piensos deben tener un 35% de proteínas y un 20% de grasa, además el principal ingrediente debe ser carne y no pescado. También debemos evitar el empleo de comidas húmedas o blandas ya que son animales muy propensos a la aparición de sarro.. Otro cuidado muy importante en el hurón es la administración de malta para las bolas de pelos, evitando así la formación de tricobezoares que nos puedan producir una obstrucción a nivel gástrico o intestinal.

En cuanto al alojamiento, lo ideal seria una jaula de dos alturas y que contara con una caseta para poder dormir o esconderse. Si no se cuenta con esto se puede colocar una camiseta o una caja de cartón en la jaula a modo de madriguera donde el animal se pueda meter para dormir.
También se les puede enseñar a utilizar el arenero como los gatos ya que tienden a defecar y orinar siempre en la misma esquina de la jaula. Si los dejamos mucho tiempo suelto por la casa es recomendable poner varios areneros en las esquinas donde más tienden a defecar y orinar.
PROGRAMA DE VACUNACIÓN Y DESPARASITACIÓN.
Los hurones deben ser vacunados y desparasitados anualmente y deben estar identificados con el microchip igual que en el perro y en el gato.
La vacuna obligatoria en el hurón es la rabia, la primera dosis se debe poner a los 3 meses de edad y la segunda al mes. Luego se deberá revacunar anualmente.
Otra vacuna que no es obligatoria por ley pero que es tan o más importante que la rabia, es la vacuna del moquillo canino, ya que esta enfermedad es 100% mortal en hurones. Sobretodo es importante vacunar a aquellos hurones que convivan con perros. La pauta de vacunación frente al moquillo sería:
En cuanto a la desparasitación, también es obligatoria por lo menos una vez al año y esta se debe comunicar a la junta igual que las vacunas de rabia. Es recomendable desparasitar al hurón una vez cada 3 meses.
También es romendable proteger a nuestros hurones frente a la filaria, poniendo regularmente las pipetas correspondientes y realizando test preventivos para la detección de esta parásito.
IMPORTANTE
Desde el punto de vista clínico es aconsejable la esterilización de las huronas hembras, pero no antes del año de edad, ya que si están en celo y no son cubiertas por el macho pueden desarrollar una enfermedad llamada hiperestrogenismo. Esto es debido a que son hembras de ovulación inducida y hasta que el macho no las cubres estas no ovulan y están con el celo continuamente, lo cual produce entre otros síntomas anemia y perdida de pelo, pudiendo llegar a producir la muerte de la hembra si no se trata a tiempo.
El único tratamiento efectivo para el hiperestrogenismo es la ovariohisterectomía de urgencia, por lo que en esta caso como en muchos otros el mejor tratamiento es la prevención.
También es recomendable que los hurones, tanto machos como hembras, no se esterilicen a una edad muy temprana, a ser posible se deben esteriliza a los 10 meses o el año de edad ya que así reducimos mucho la aparición de otra enfermedad muy frecuente en los hurones llamada hiperadrenocorticalismo.
Esteban Parra Bastos. Residente Hospital Veterinario Aljarafe Norte.