martes, 14 de febrero de 2012

INTERPRETACION DEL EXAMEN NEUROLOGICO


A la hora de interpretar un examen neurológico hemos de tener en cuenta que todo el organismo esta interconectado, no podemos evaluar partes independientes porque forman un todo.

Siguiendo el mismo esquema que anteriormente, empezaremos por la interpretación de los pares craneales: un ejemplo es el reflejo de amenaza, que es el que nos hace cerrar el ojo cuando por ejemplo intentamos aplicarnos un colirio.
Para que este gesto aparentemente sencillo se lleve a cabo, son necesarias multitud de conexiones neurológicas: primero, el animal ha de ver: un animal geriátrico con cataratas no tendrá una respuesta correcta ante este estimulo, pero esto se debe a su visión reducida y no a una lesión neurológica. Una vez que el ojo ha captado la amenaza, debe transmitir esta información hasta la corteza cerebral, donde se integrará con el resto de información y se elaborará una respuesta de manera automática: una alteración en determinados puntos de esta corteza provocará un déficit en ella. Por último, el nervio encargado de ejecutar el movimiento también ha de estar intacto, ya que una lesión en este punto también alterará la respuesta.

Este es un ejemplo de una vía nerviosa, pero son muchísimas más (hasta diez o doce, según el autor) las respuestas que podemos llegar a encontrar. Es por eso que tras un examen neurológico normal de los pares craneales podemos decir casi con total seguridad que ese animal no presenta alteraciones a nivel intracraneal.

En cuanto a las reacciones posturales, es necesario saber que no nos localizan la lesión, sino que nos ayudan a reconocer ciertos déficits y a compararlos entre ambas extremidades. Un ejemplo es la propiocepción: esto consiste en colocar la pata del animal apoyándola sobre el dorso y ver cuanto tiempo tarda en recolocarla. 
Reaccion postural de propiocepcion alterada
Para recolocarla es necesario que los receptores tendinosos y musculares “sean conscientes” de que la pata está mal colocada y en ese caso, envían la respuesta a través de las fibras nerviosas de la extremidad y por la médula espinal hasta el encéfalo. Ahí se integra esta información y se envía la respuesta para que el animal recoloque la pata. Como veis, esta información ha de transmitirse por la médula espinal, con lo que una lesión en ella, alterará estas pruebas, de manera más o menos simétrica.

Evaluacion del reflejo patelar

La particularidad de los reflejos espinales es que éstos no viajan a través de la médula, sino que se produce un arco reflejo en las intumescencias torácicas y pélvicas respectivamente. La importancia de estos reflejos radica en que nos discriminan las lesiones del sistema nervioso central del periférico, con lo cual, ante por ejemplo una lesión de la médula, estos reflejos no deben verse alterados y nos permiten centrar el diagnóstico diferencial en lesiones exclusivas del sistema periférico.

Considero importante recalcar el hecho de que hay que evaluar al animal en su totalidad, no por sistemas o partes y es fundamental una correcta interpretación del examen neurológico para establecer un diagnóstico diferencial que nos permita continuar con la batería de pruebas hasta alcanzar el diagnóstico final.

Cristina Felez Esteban
Responsable del área de neurología

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